En Karate, algunas veces tendemos a entrenar los músculos de forma estática y no en forma dinámica.

En Sekishin, nos parece mejor entrenar la musculatura de forma funcional, apuntando como siempre, a que nuestro desarrollo físico acompañe y suplemente nuestro desarrollo técnico.

A continuación se puede ver una versión del ejercicio. Esta forma de entrenar explosividad y conectividad se puede variar y adaptar a distintas técnicas.

 

Naifanchi Bunkai / Kaisetsu I

Posted: noviembre 26, 2011 in Karate, Karatejutsu
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Naifanchi es un Kata central de gran parte de los estilos de Karate tradicionales. No es casualidad que así sea. Naifanchi es un Kata sistémico, con una profundidad de niveles de información asombrosa que abarca desde lo estructural, hasta lo energético, desde lo táctico, hasta lo técnico, etc., etc.

Desde una perspectiva táctica, Naifanchi se ocupa del combate a distancias cortas, invadiendo el espacio del enemigo, dominando y destruyendo.

A nivel técnico, Naifanchi hace uso de tsuki, uchi, kuzushi, empi, haito, hizageri, ashibarai, etc. Ahogando la técnica del contrario, manipulando su balance y aplicando estrangulamientos.

Un ejemplo de ello es el bunkai que se presenta a continuación, donde, en respuesta a un agarre de solapa y un inminente golpe de puño, se entra descolocando estructuralmente al oponente a la vez que se aplica un tetsui uchi sobre el tabique nasal del oponente y se le agarra la mano izquierda para impedir su escape, el contragolpe es terminado con un haito uchi a la garganta, que sirve simultaneamente de kuzushi, seguido de un empi a la cara.

El Sekishin nace como una respuesta a dos nececidades dentro del mundo marcial de hoy.

En primer lugar, como respuesta a la deportización del Karate Do.

La deportización del Karate Do ha llegado a tales extremos, que hasta los estilos tradicionales ven la competición deportiva como una extensión natural del estudio del Karate Do.

El problema con esto, es que tiene como resultado una pauperización conceptual del Karate Do como arte marcial, ya que limita la visión marcial de los practicantes al mundo del uke, tsuki y keri y por lo tanto imposibilita una comprensión profunda de la información contenida en los katas. La noción del maai, la comprensión del tiempo y los ritmos, todo se ve tintado por el contexto deportivo. El bunkai de los kata presentados por las escuelas tradicionales, se compone normalmente de defensas contra técnicas de base (kihon), por lo general rectilíneas, a una distancia inadecuada y tácticamente fallidas.

Otro resultado de la deportización del Karate Do que aporta a su empobrecimiento marcial y conceptual, es que la actividad deportiva, como toda actividad de alto nivel competitivo, hace necesaria una metodología de entrenamiento y un entrenamiento especializado, que poco o nada tiene que ver con con el contexto marcial original del Karate Do, o con la realidad de la violencia urbana de hoy.

El SKJ apunta entonces a crear un espacio de estudio y práctica marcial que trascienda estilos y que esté completamente disasociada de los deportes de combate.

En segundo lugar, el SKJ apunta a crear un contexto, no sólo de estudio, pero de práctica marcial aplicada y sincera. Un contexto, donde la realidad y la tradición vayan de la mano. Un lugar donde aplicar aquello que aprendemos en el estudio de los katas tradicionales que llevamos a cabo en nuestros respectivos ryu.

Por eso el SKJ, se dirige a los practicantes avanzados de todos los estilos que esten buscando un lugar donde explorar, estudiar e investigar  una version aplicada de lo que hacen en su estilo materno.

El SKJ no intenta suplantar a los estilos tradicionales, sino que apunta a crear un espacio de expreción e investigación paralelo a los estilos tradicionales. Como consecuencia, no es necesario dejar de entrenar y estudiar un ryu tradicional para participar en los entrenamientos de SKJ, al contrario, la intención es que el SKJ abra la puerta a una comprensión más profunda de los estilos tradicionales.

El entrenamiento de SKJ apunta a asgurar la efectividad, a ponerle contenido a la forma que ya ha sido estudiada hasta el cansancio, a trascender el kihon y transformarlo en tecnica real, pura, viva y sincera.

Una técnica basada en el bunkai y aplicada en situaciones donde no es necesaria la complacencia, ni la cooperación del uke para que funcione. una técnica que aspira a volver a ser lo que una vez fue.

Una técnica sincera.

Sekishin significa sinceridad.

A eso apostamos.

 

  1. Aquel que sea estratégicamente coherente e imponga su estrategia será el vencedor.
  2. Aquel que persiga su estrategia con los medios tácticos más apropiados será el vencedor.
  3. En combate no existen las situaciones estáticas o energéticamente nulas.
  4. Es imperativo reconocer y aceptar las necesidades  energéticas del oponente, pero siempre negando sus necesidades estructurales. Oponerse a la expresión energética del oponente sólo crea una nueva plataforma de ataque para el. Es decir, el enemigo necesita y cuenta con una oposición energética proporcional a su ataque para desarrollar su ataque. En otras palabras, si él empuja, necesita y presupone una resistencia a su empuje para desarrollar su ataque.
  5. Áreas en disputa en el combate: tiempo, espacio, estructura y energía. Supremacía en una de estas áreas, lleva a la supremacía en las demás:

 

a. Supremacía sobre los tiempos: go no sen, sen, sen sen no sen, le permite al combatiente siempre decidir el momento de contacto (y por consecuencia de impacto).

 

b. La supremacía sobre el espacio le posibilita al combatiente decidir la forma y los ángulos de contacto y limita las opciones reactivas del oponente.

 

c. La estructura posicional del combatiente es la plataforma de lanzamiento energético. Aquel que disrupte la estructura posicional del enemigo le quitará su potencial energético.

 

d. La energía es el resultado de la correlación de los tres elementos anteriores.

Posible o probable

Posted: octubre 16, 2011 in Karatejutsu

Ya hace décadas que estoy en El Camino del Bushi. Como la gran mayoría, comencé con un arte marcial (en mi caso el Wado ryu) y con el correr de los años he incursionado en otras artes marciales, pero siempre manteniendo la práctica y el estudio de mi estilo matris. Como todo estudiante de las artes marciales, siempre buscando mejorar, siempre puliendo asperezas, siempre extendiendo mi zona de autocontrol y autoconocimiento.

Un aspecto muy importante para el desarrollo y crecimiento del Budoka, es el encuentro y el entrenamiento con practicantes de otros estilos y otras artes marciales. Gente con la misma sinceridad en su práctica y estudio, pero que lo hacen siguiendo un camino diferente y una perspectiva diferente.

Este tipo de encuentros nos puede dar una perspectiva fresca sobre nuestro propio arte y nos puede abrir puertas a nuevos niveles de comprensión.

Yo no pierdo oportunidad de visitar otros dojos y de estudiar y entrenar con gente nueva.

Tras muchos años de intercambio, aprendizaje e inspiración mutua, debo decir que existe un sinfín de perspectivas y formas de acceso a este profundo y vasto mar que es el Budo. También debo reconocer que, lamentablemente, la gran mayoría de los compañeros de viaje que encuentro por el camino no están en él de todo corazón. La inmensa mayoría, toma lo dulce, lo gratificante de la práctica y elude lo duro y rudo que es parte inseparable del estudio del Budo.

En cierta forma se puede decir que la masa de practicantes de las artes marciales posa o asume posturas marciales, sin profundizar, ni descubrir sus propios límites técnicos, físicos, espirituales y emocionales.

Esta es la misma gente que adopta las jerarquías marciales como medio de estatus, sin nunca jamás en su carrera haberse expuesto a un contexto de estudio marcial, donde se exija una práctica viva y  espontánea, sin coreografías y donde el intercambio de energía con el compañero de estudio sea libre y total.

Creo que esto tiene varias causas.

La primordial es la naturaleza humana. Parece ser que la mayoría de nosotros pasamos por la vida sin intentar comprender la naturaleza de las cosas.

Pero en un plano específico al Budo, parece ser que una de las razones es la concepción del Budo como algo técnico, separado de lo espiritual y lo físico. Una vez, un 7mo dan de un arte marcial muy conocido en España, me dijo que yo no era un artista marcial, ya que yo estaba en buen estado físico… según él, yo era un deportista y no un artista marcial por el mero hecho de estar en buen estado físico… O sea que ese sensei veía una contradicción entre un cuerpo sano y dinámico y el estudio del Budo. Demás esta decir, que esa persona ostenta una región abdominal que sufre de hipertrofia y flacidez debido al consumo excesivo de calorías y un estilo de vida sedentario…

Esto es una aberración del Budo. Sin cuerpo no hay técnica y no hay espíritu. Los tres son inseparables. Si falta uno de los tres no es Budo. Le recomiendo a todo aquel que esté interesado en el tema que estudie el concepto de Shin Gi Tai.

Esta visión del Budo se encuentra a menudo en personas que entrenan defensas y ataques, año tras año, en donde la concentración en la técnica es tan absoluta, que a lo largo del camino han perdido la intención en el ataque. Y por lo tanto la realidad en la defensa…

Que entiendo por intención?

Por intención entiendo que al golpear golpeo a lo mejor de mi capacidad y lo hago con la intención de obtener el mayor efecto posible en el contrincante. Lo mismo en las luxaciones, proyecciones, etc. Seguro, que lo hago siempre tomando responsabilidad por la seguridad y la salud de mi compañero/a de entrenamiento. No existe una contradicción entre intención y potencia, entre  responsabilidad y excelencia técnica.

Como resultado de esa visión tecnicalista del Budo, vemos Budokas que coleccionan técnicas como trofeos y donde el saber esta separado de la habilidad. Se confunde el conocer los aspectos técnicos de una técnica, con la habilidad de poder llevar la técnica a cabo en una situación real.

Este divorcio entre estudio y realidad, técnica e intención resulta también en la confusión de lo probable con lo posible.

Para dar un ejemplo. La gente entrena hasta el cansancio técnicas de liberación de un agarre de muñeca. Afinando y refinando hasta el cansancio distintos ángulos de escape, torsiones, salidas y que se yo cuantas cosas más.

Este es un caso típico de divorcio de la realidad.

Primero, porque en el contexto del conflicto humano, un agarre de muñeca nunca es un fin en sí mismo, pero un medio de ataque. Si alguien sólo te agarrara la muñeca y se contentara con eso, la única defensa necesaria sería esperar hasta que se canse de tenernos agarrados.

En segundo lugar, porque el agarre de muñeca no es en absoluto un ataque común (especialmente en la agresión hombre sobre hombre).

Es posible ser atacado con un agarre de muñeca? Si

Esa posibilidad y el estudio de métodos de defensa contra ese tipo de ataques esta en correlación con la probabilidad de ser atacados con un agarre de muñeca? NO!

No digo que las defensas contra agarres de muñeca no tengan su lugar. Sino que digo que el tiempo dedicado a su estudio debe ser proporcional a la probabilidad de que un atacante haga uso de ese tipo de técnicas.

También digo que una defensa (cualquier defensa) contra un ataque (cualquier ataque) es en el mejor de los casos limitada. Lo único que nos puede dar la victoria en un altercado, lo único que nos puede dar una chance de supervivencia, es el ataque.

El que se defienda de un ataque perecerá.

Aquel que ataque al atacante incrementará exponencialmente sus posibilidades de salir victorioso.

Esta es una noción básica para cualquier militar moderno. Pero que ha caído en el olvido entre los artistas marciales de hoy.

Por eso hago un llamado a todos los artistas marciales que lean este artículo.

Examinate a ti mismo/a. Mira a tu interior con severidad y sinceridad y ve que encuentras.

Si encuentras que hay una diferencia palpable entre tus conocimientos y tu habilidad a nivel marcial entonces tienes la respuesta. Si eres sincero/a en tu estudio del Budo debes cambiar de rumbo y metodología de estudio.

No hay otra alternativa.

Jorge F. Garibaldi 5to Dan

Director del Sekishin Karate Jutsu

Instructor jefe de Ten Chi Jin Karate Do – Dinamarca

Miembro de la Mesa Directiva de la Intercontinental Bujutsu Federation

El análisis del kata, el acceso a la información allí contenida, su comprensión y aplicación es uno de los procesos más enriquecedores y más necesarios en el camino del karateka.

Sin kata no hay Karate. Esto es un absoluto irrefutable, pero dada la cultura de masas que se ha generado en torno a nuestro arte marcial, es necesario repetirlo.

Mi próxima afirmación, no es tan natural para todos los que nos encontramos en el camino del Karate Do, pero lo es para mi y espero que lo sea para todos los practicantes del Sekishin Karate Jutsu.

No hay kata sin bunkai.

No hay acción correcta sin comprensión.

Sin un análisis a fondo del kata no es posible una profundización en el arte del Karate Do. Tampoco es posible captar los distintos niveles de conocimiento contenidos en el kata. No es casualidad que los antiguos maestros se refirieran a los diferentes kata como ryu completos de Karate.

Pero para constituir un sistema completo no basta con sugerir soluciones tácticas y/o técnicas. El kata debe contener información sobre todos los aspectos que conforman el conjunto de habilidades y conocimientos necesarios para el cultivo de un sistema de defensa personal. Esta visión del kata como vehículo principal de información marcial, situado en el corazón del Karate Do, tiene como premisa original una visión utilitaria y funcionalista. Una visión que no da lugar a interpretaciones guiadas por criterios deportivos, estéticos y/o filosóficos u esotéricos.

Si se acepta la premisa de que para la comprensión e internalización de los métodos del Karate Do el bunkai es esencial, la única perspectiva viable en la visión del Karate Do es la funcionalista. Donde la forma está supeditada a la función.

Eso quiere decir, que el análisis (bunkai) técnico solo debe tener en cuenta el efecto. Esto es un parámetro central. Ignorarlo sería como analizar las cualidades de un coche sin importarnos si realmente tiene la capacidad de cumplir su función primaria: el transporte de sus pasajeros.

Otro aspecto que es necesario tener en cuenta en el momento de analizar el kata buscando su aplicación marcial, es que muchas veces el kata omite lo obvio, aquello que se supone que el practicante debe saber para poder analizar el kata (los mínimos necesarios por decirlo de una manera) y solo muestra lo específico o especializado, aquello que define una aplicación, o aquello que es importante desde un punto de vista de principios.

Pero en el bunkai es necesario mirar más allá de las proposiciones tácticas o técnicas del kata. Como veremos posteriormente, el kata contiene varios niveles de información.

Estrategia general de resolución de conflictos.

El Karate como sistema marcial se enfoca en la defensa personal. Como tal, está obligado a tomar una desición estratégica básica que identifique los posibles escenarios de conflicto que debe abordar y como solucionarlos. Esa desición estratégica básica podría ser formulada de la siguiente forma:

a) Terminar cualquier confrontación física de forma contundente y definitiva lo más rápido posible.

b) No ir al suelo. Y si me llevan al suelo, levantarme lo antes posible.

Esta definición estratégica general, condiciona el Karate a nivel táctico y técnico. Las técnicas y tácticas encontradas en el kata reflejan esa concepción estratégica y apuntan a plasmarla en la práctica.

Nivel táctico

  1. Las técnicas de karate trabajan con óptimos máximos. Si es posible obtener el mismo o mayor resultado con otra técnica, entonces la aplicación elegida no es correcta. Eso quiere decir que si hay una manera más simple, directa y efectiva de lograr el efecto que estamos buscando, la aplicación que hemos encontrado no es la mejor aplicación posible.
  2. Todas las aplicaciones están diseñadas para terminar la confrontación lo antes posible. Por lo tanto, en nuestro análisis del kata es necesario buscar soluciones de efectividad máxima.
  3. Los ángulos en los katas deben ser interpretados como relativos a la posición del contrincante. Eso quiere decir, que si en un kata hacemos una técnica hacia la derecha, no es porque el atacante este a mi derecha, sino porque yo me posiciono de esa forma ante un atacante que se encuentra en frente mío.
  4. La probabilidad de un ataque debe ser tenida en cuenta a la hora de analizar las aplicaciones combativas del kata. No confundir probabilidad con posibilidad. ¿Es posible que alguien en la calle me ataque con oizuki jodan en zenkutsudachi? Si, es posible. ¿Es probable? No, es altamente improbable, bordeando lo imposible.
  5. Al analizar las aplicaciones combativas del kata es necesario tener en cuenta el ritual de agresión humano, sus etapas, como detectarlo y como controlarlo a nuestro favor.

Nivel técnico

  1. La mayoría de los katas clásicos, son katas sistémicos. Por kata sistémico se entiende un kata clásico de alto nivel técnico, que contenga un sistema marcial completo en sí mismo. Ejemplos de katas sistémicos son katas como Kushanku, Naifanchi, Passai, etc.
  2. Todos los movimientos de un kata deben ser considerados como técnicas y todas las técnicas están diseñadas para ser utilizadas en combate de defensa personal real.
  3. Todas partes del movimiento son significantes.
  4. No busques soluciones rebuscadas. La efectividad va de la mano de la simplicidad.
  5. Las técnicas deben ser aplicadas contra áreas anatómicas débiles.
  6. Hay muchas aplicaciones para cada movimiento.
  7. Descubre los principios detrás de las técnicas.

Nivel energético y estructural

Este nivel, es el más profundo y el de acceso más difícil.

Aquí es donde estudiamos las diferentes formas de generar energía y de cómo transmitirla. Aprendemos a separar, identificar y utilizar las distintas fuentes de energía que están dentro de las posibilidades del cuerpo humano.

El kata nos enseña como hacer uso de los músculos, tendones y estructura ósea en el movimiento de combate. Este aspecto del karate es tan avanzado, que hasta se puede ver como los maestros hacían uso de conceptos modernos como la pliometría. Por supuesto desde una perspectiva empírica y sin una metodología científica moderna.

Para llegar a este nivel es necesario tener la guía de un maestro con el conocimiento y la metodología necesaria para transmitirlo. Este es el nivel tradicionalmente llamado “ura”, es decir lo que esta fura de la vista, lo que es implícito…


Kihongata 2

Posted: octubre 11, 2011 in Karatejutsu

Kata estructural que gira al rededor del uso de empi. Importante en nuestro sistema porque marca las pautas estructurales y de maai apropiadas.